Lo confirmaron desde el Ministerio de Salud de la Nación, luego de que dieran positivo 7 trabajadores de un hospital de La Matanza que se infectaron tras compartir un almuerzo en Pascuas.

Si en el Gobierno ya había preocupación por el abrupto incremento de infectados por coronaviru de médicos y enfermeros, el caso de los siete trabajadores -que podrían ser ocho más en las próximas horas- del Hospital Paroissien de La Matanza que se contagiaron por compartir un almuerzo terminó de encender la alarma. Y ahora la Casa Rosada analiza imponer un protocolo de actuación y prevención «más estricto» para que el personal sanitario cumpla mientras dure la pandemia.

Así lo confirmaron desde el Ministerio de Salud de la Nación, que adelantaron que la idea es unificar un modelo de actuación en todo el país. «Si bien ya hay protocolos de actuación vigentes, y cada provincia puede fijar pautas de trabajo, la idea es fijar uno más duro a nivel nacional«.

La inquietud oficial radica en que, a pesar de que la Argentina parece haber achatado la curva de infectados, entre el personal sanitario hubo muchos más casos de los previstos. Según reveló la Organización Mundial de la Salud, en base a un relevamiento realizado semanas atrás, Argentina registra un 14 por ciento de médicos contagiados sobre el total, un porcentaje superior al promedio de 10%. De ahí que el ministro de Salud, Ginés González García; le pidió a su equipo en el que es secundado por la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti; que evaluara medidas para modificar esa situación.

Si bien no se habló del tema en la reunión que el presidente Alberto Fernández ​mantuvo este jueves con expertos de salud, la doctora Angela Gentile, integrante de ese consejo asesor y jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez; dijo estar al tanto del plan oficial.

«Es muy importante la protección del equipo de Salud. Están preparando normativas más pormenorizadas y detalladas de cómo tiene que ser la protección del equipo de salud, para que haya un basal que sea igual para todo el país», resaltó en diálogo con radio Rivadavia.

Al mismo tiempo, Gentile planteó que el personal sanitario debe aggiornarse ante este nuevo escenario que genera la pandemia. «No solo en el tema del contacto con el paciente, (los médicos) tenemos que aprender mucho lo que es el distanciamiento: como le cambió a la comunidad, esto nos cambió al equipo de salud la forma de manejarnos», admitió. 

El argumento que dan desde el Ministerio de Salud para defender la intención de fijar un protocolo es similar. 

Días atrás, González García ya había manifestado su preocupación por el crecimiento de los casos positivos entre médicos al advertir que «muy pocos» habían sido producto de una transmisión directa de pacientes con COVID-19. 

«Esto tiene que ver con que no se usó correctamente la ropa, no se sacaron correctamente la ropa, o muchos de ellos concurrieron con fiebre a trabajar. Tenemos que ser menos omnipotentes y entender que si tenemos un síntoma, lo primero que tenemos que hacer es no ir a un lugar donde podemos contagiar a mucha gente”, cuestionó.

Esa frase le valió una dura respuesta de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa), que apuntó por la falta de insumos. «¿Le consta que todos los contagiados tuvieron a disposición equipos de protección en tiempo y forma? ¿Le consta que las enfermeras que fueron a trabajar con fiebre no fueron presionadas por las patronales? ¿Le consta que se hicieron test preventivos para detectar casos asintomáticos o control de temperatura? ¿Le consta que todos los profesionales recibieron capacitación adecuada para el uso de Equipos de Protección Personal? ¿Le consta que el Ministerio de Salud de la Nación y las provincias ejercieron el poder de policía sanitaria para controlar el cumplimiento de protocolos en las clínicas privadas? ¿Conoce la realidad de salarios pluriempleo y precarización laboral entre los trabajadores de la salud?”, inquirió la titular del gremio, María Fernanda Boriotti.

No obstante, luego de que se conociera el caso de los 30 personas que se desempeñan en el Hospital Paroissien de La Matanza y se contagiaron por compartir un almuerzo de Pascuas con un paciente asintomático, el Gobierno se decidió de avanzar en el diseño de un nuevo protocolo. «Todos los argentinos estamos haciendo un esfuerzo enorme para garantizar los insumos y dotar a los profesionales de todo lo que ellos necesitan para afrontar esta pandemia, la idea es que se tomen mayores precauciones y cuidar a todos», razonó una alta fuente del Gobierno, que puso como antecedente lo que ocurrió en Chaco, donde una decena de profesionales de la Salud se contagiaron entre sí en el Hospital Perrando de Resistencia.

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