Invocando los riesgos que incertidumbre respecto a los efectos que la pandemia del nuevo coronavirus puede provocar en la economía global, la Argentina anunció que decidió apartarse del Mercosur en las futuras negociaciones de libre comercio que el grupo de países sudamericanos lleva adelante con Corea del Sur y otros países entre los que se encuentran Canadá, Singapur y la India.

El anuncio se hizo mediante un comunicado de la Cancillería, a cargo de Felipe Solá, y se menciona que «la incertidumbre global y la propia situación de la economía argentina aconsejan detener la marcha de esas negociaciones», ya que se avanza en acuerdos de libre comercio con países que producen bienes que compiten directamente con la industria local y podrían dañarla severamente.

La compleja relación con Brasil, por el público enfrentamiento entre los presidentes Alberto Fernández y Jair Bolsonaro, juega también un papel importante en la decisión de poner cierta distancia con el bloque continental en esta especial circunstancia que plantea la pandemia del coronavirus, y se suma a ese cuadro que varios de los gobiernos de la región comparten un sesgo ideológico que propicia el libre comercio y tiene escasas coincidencias con el Frente de Todos. Alberto Fernández no se refirió públicamente al tema, aunque es posible que lo haga en los anuncios que hará este sábado sobre la extensión del período de cuarentena obligatoria, que se harán desde la Residencia Presidencial de Olivos.

«Argentina se previene de los efectos de la pandemia mientras protege las empresas, el empleo y la situación de las familias más humildes. Lo hace a diferencia de las posiciones de algunos socios, que plantean una aceleración de las tratativas hacia acuerdos de libre comercio con Corea del Sur, Singapur, Líbano, Canadá y la India, entre otros», señaló el texto de la Cancillería, remarcando sin medias tintas las discrepancias con los vecinos que llevan a esta situación de crisis en el Mercosur.

«La incertidumbre internacional y la propia situación de nuestra economía aconsejan detener la marcha de esas negociaciones», destacó el comunicado.

Argentina ratificó, sin embargo, que continuará con el proceso para poner en marcha un acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea, aprobado el año pasado por ambos bloques pero que está a la espera de la ratificación parlamentaria de cada uno de los países.

Argentina se encuentra en recesión desde hace dos años y la más reciente proyección del FMI es de una profundización, con caída de 5,7% del PIB este año, frente a 2,2% en 2019 y 2,6% en 2018. Además, se halla en plena negociación para la reestructuración de deuda por más de 66.000 millones de dólares con bonistas privados, algunos de los cuales ya han rechazado su oferta de fuerte condonación de intereses y capital.

En septiembre pasado, en plena campaña presidencial en la Argentina, el que había amenazado con abandonar el Mercosur había sido el presidente brasileño Jair Bolsonaro, advirtiendo sobre la crisis que se viviría en el bloque continental si el Frente de Todos se imponía en las elecciones locales. Luego del triunfo de Fernández y con la designación de Daniel Scioli como embajador en el país vecino, hubo algunos acercamientos con Brasilia, incluso con un viaje al país vecino del canciller Felipe Solá. Incluso el propio Bolsonaro declaró en febrero que quería una “Argentina fuerte” y que estaba dispuesto a “apoyar en todo lo que pueda” al país en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, la decisión argentina de este viernes 25 de abril evidencia que los roces no han podido ser superados.

El pasado viernes el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, sostuvo una videoconferencia con representantes de Brasil, Uruguay y Paraguay y allí manifestó la postura argentina de «considerar inoportuno avanzar en acuerdos de libre comercio» en momentos como el actual. «Creo que hay que avanzar en la búsqueda de soluciones jurídico institucionales que permitan que ustedes, como países mayoritarios, que tienen la intensión de avanzar a un ritmo que nosotros no podemos acompañar, puedan hacerlo y la Argentina tenga la oportunidad de evaluar en su momento la forma de sumarse», había expresado el funcionario nacional, anticipando la decisión explicitada este viernes.

Fuente www.perfil.com

Deja un comentario