Este domingo se detectaron más de 700 casos por tercer día consecutivo. Cuatro expertos analizan la situación y ponen el foco en los barrios populares.

Entre fines de abril y principios de mayo, el número de contagiados de coronavirus​ venía creciendo «lentamente». Eran 100, 150, como mucho 170 casos por jornada. Con el correr de los días, de 150 pasaron a 250 en promedio. En la última semana, la cifra se disparó. Lunes 18, 303 nuevos infectados. Martes 19, 438. Miércoles 20, 474 positivos. Jueves 21, 648. Viernes 22, 718 contagiados. Sábado 23, 704. Domingo 24, 723 pacientes con Covid-19. Con el incremento, se sumaron nuevas restricciones en AMBA y una incógnita: ¿Estamos llegando al famoso pico?

Los infectólogos dicen que es difícil de saber, que nada está confirmado, que la evolución es «muy dinámica». Algunos creen que ya estamos entrando en la primera fase del pico, otros reconocen el ascenso pero aseguran que todavía falta. La mayoría destaca a Capital y el GBA como las zonas de riesgo y pone el foco sobre los barrios populares.

«Todavía la curva no es exponencial aunque está claro que viene subiendo. La cuarentena retrasa, pero no evita: el pico va a llegar«, advierte Eduardo López, infectólogo del Hospital Ricardo Gutiérrez. Y agrega: «Creo que faltan más testeos en los barrios vulnerables del GBA. La búsqueda activa en el conurbano bonaerense va a incrementar bastante el número«.

Dice que la cuarentena continuará demorando el pico. Por esto, calcula que no ocurrirá a principios de junio, como se esperaba. Además, afirma que es imposible saber cuántos infectados tendremos en el peor momento ni cuánto durará.

«En España, el pico se extendió por entre ocho y diez días. Tuvieron un máximo de 8.271 contagiados por jornada. Luego experimentaron un segundo aumento de entre 6.500 y 6.700 infectados por día. Hoy están en 466 nuevos positivos, menos que nosotros», cuenta. «En Italia, la situación más extrema duró entre nueve y diez días con hasta 6.500 infectados. Luego, bajó a 3.000 por jornada y volvió a subir a 4.800. Hoy están en 669″, detalla López, que aclara que no quiere decir que se vaya a dar de esa manera en nuestro país.

Según el especialista del Gutiérrez, que forma parte del comité de expertos que asesora al Presidente, el pico puede sostenerse por días o semanas. «Primero vendrá el de infectados y luego, el de fallecidos», explica.

En adelante, habrá que ver qué ocurre con la pendiente: «Para analizar la caída seguro tendremos que esperar un mes desde que se supere el pico. Después de eso puede que tengamos pequeños brotes o que se transforme en un virus del invierno. Todo mejoraría con la vacuna».

Para María Teresa Rosanova, jefa clínica del servicio de Infectología del Hospital Garrahan, hablar de fechas para el pico es «hacer futurología».

«La curva creció en los últimos días pero eso no quiere decir que estemos por llegar al pico«, remarca. «Buscar puerta a puerta positivos en los barrios vulnerables, donde la gente no tiene manera de mantener la distancia social, dio resultado. Pero pienso que los infectados en estas zonas seguirán apareciendo: los casos confirmados de hoy en las villas tuvieron contacto estrecho con otras personas que, seguramente, mañana se sumarán al número final de contagiados».

La infectóloga pediatra señala que «hay modelos matemáticos que estiman que el pico se va a registrar a principios de junio«. Sin embargo, aclara que no tiene certezas al respecto.

A su vez, explica que después del número máximo de positivos habrá que seguir con los cuidados. «No es que el día después se acaba todo. Es un virus que llegó para quedarse«, suma Rosanova.

La mirada, dice Miguel Dictar, jefe del servicio de Infectología del Instituto Alexander Fleming, tiene que estar puesta en los barrios vulnerables donde con el coronavirus «está quedando en evidencia un problema social que, hasta ahora, ninguna gestión pudo resolver».

«Es correcto lo que se está haciendo, pero va a ser muy difícil revertir la situación. Creo que las provincias están bastante controladas. El problema es el AMBA«, sostiene.

Después del pico, que no sabe cuándo llegará, «va a venir una atenuación porque mucha gente ya va a tener anticuerpos. Luego, habrá que ver si retoma la virulencia en algún momento, ojalá tengamos la vacuna para cuando eso pase«, aporta.

Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, coincide en que es «muy difícil saber» qué ocurrirá. «Creo que estamos en camino hacia ese pico, estamos iniciando la primera parte del pico«, opina.

«El coronavirus se encuentra circunscripto a las zonas vulnerables de Capital y GBA donde no están dadas las condiciones para prevenir. En el resto de AMBA es más fácil de controlar, volviendo atrás con algunas medidas como ya está pasando en la Ciudad», dice de Vedia.

La buena noticia, hasta ahora, tiene que ver con que en los barrios populares los contagios son muchos, pero la tasa de letalidad es baja. «Esto pasa porque la mayoría de los nuevos positivos son jóvenes. El tema es que al vivir hacinados no siempre tienen la posibilidad de aislar a los mayores. Además, las poblaciones vulnerables suelen sufrir mal nutrición y no siempre tienen la posibilidad de hacerse los chequeos médicos necesarios. Puede que haya casos de diabetes mal controlada o problemas cardíacos no resueltos que, frente al contagio, compliquen los cuadros», advierte.

Dice que después del pico, el virus va a encontrarse con frenos para su propagación. Sin embargo, concuerda con que el Covid-19 seguirá en nuestras vidas por mucho tiempo: «Sabemos que la gente está cansada pero, por el momento, no queda otra que quedarse en casa. Va a ser un proceso largo«.

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