Dime hoja qué sientes cuando el otoño te reseca sin poder parar

Dime hoja cuánto soportas cuándo el viento te sacude sin piedad

Dime hoja qué no sufres cuándo caes al suelo de la impunidad

Dime hoja esas palabras olvidadas por la savia que se fugó de tus entrañas y raíces que ya nunca más verás

Dime hoja aunque calles tu angustia de perdidas ramas qué piensas de esas otras hojas que también cayeron en ese hueco sin fin llamado indeferencia de la frialdad

Dime hoja hacia qué irresoluto futuro te diriges cuando el tiempo se tuerce como un nudo difícil de desatar

Dime hoja lo que no quiero escuchar, ni ver, ni tocar

Dime hoja que te deje de pedir que me digas algo cuándo sé que nunca me lo vas a poder decir de verdad.

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