Lo advirtió la Organización Mundial de la Salud.

La covid-19 tiene impacto negativo en los avances que extendieron en 5,5 años el promedio de vida.

Por la pandemia de covid-19, «se retrocederá» en el impacto de los avances científicos que, en lo que va del siglo XXI, extendieron la esperanza de vida en 5,5 años, advirtió la Organización Mundial de la Salud en un comunicado.

«La gente tiene vidas más largas y saludables, lo malo es que el progreso es demasiado lento para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que se retrocederá con la covid-19», afirmó el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Además, el organismo insistió en que «la pandemia ha recordado la necesidad urgente de que todos los países inviertan en sistemas sanitarios fuertes, como la mejor defensa ante brotes como el del coronavirus y otras amenazas que el mundo enfrenta cada día».

En más del 40 por ciento de los países del planeta hay menos de 10 médicos por cada 10.000 personas, detalló el organismo. Al mismo tiempo, añadió, unos 1.000 millones de personas gastan por lo menos el 10 por ciento de sus ingresos en cuidados médicos.

Por otra parte, el organismo señaló que se mantiene la brecha entre países desarrollados y países en desarrollo, de acuerdo con el reporte de 2016. Mientras que en los primeros el promedio de vida es de 80,8 años, en los segundos es de 62,7 años, indicó la última edición del estudio elaborado por la OMS sobre esperanza de vida. 

Según los registros de 2016, en Argentina, la esperanza de vida es de 76,9 años, por detrás de los tres países que encabezaban la estadística en Latinoamérica: Costa Rica, Cuba y Panamá, con 79,6, 79 y 78 años respectivamente.

En la región, los países con menor esperanza de vida son Bolivia, Guatemala y República Dominicana, con 71,5, 73,2 y 73,5 respectivamente.

En tanto, en Brasil y Colombia alcanzaba los 75,1 años; en Chile, los 76,4; en México, 76,6; en Perú, 75,9 ; y en Venezuela, 74,1.

A nivel global, el país con esperanza de vida más elevada es Japón, con 84,2 años, al que siguen Suiza, con 83,3 y España, con 83.

En su informe de 2016, la OMS también había advertido que, mientras la esperanza de vida promedio aumentó 11 años entre 2000 y 2016 en los países en desarrollo, sólo lo hizo en 3 años en las naciones más desarrolladas.

En otros indicadores la OMS señaló que hay señales de que progresos como los registrados en el área de inmunización o en la atención de enfermedades no infecciosas -a las que en 2016 se atribuyó el 70 por ciento de las muertes en el mundo, el 85 por ciento de ellas en países en desarrollo- se están ralentizando.

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