El cuadrilátero estaba bien defino: era un círculo. La batalla fue anunciada con glamour, y las expectativas movilizaban las apuestas. El duelo era marcadamente desigual.

Nunca habían peleado antes. El hecho de no conocerse incrementaba la ansiedad de los contrincantes y de aquellos que esperaban el combate.

Como dijimos, la diferencia entre ellos era abrumadora:
Tigola Nomahu era robusto, con los músculos bien definidos, adicto a los suplementos vitamínicos y las competencias de fisicoculturismo; en tanto que Vidad era escuálido, tímido, pálido, y afisionado a los videojuegos.

En realidad, Vidad Vicod no quería saber nada con la pelea.Tuvo que aceptar por amenazas de asesinar a su familia.

El día llegó, Vidad pensó que iba a ser el último de su vida. En el primer round Tigola no paraba de reír mientras miraba a Vidad. Hasta que Tigola no tuvo piedad y consiguió agarrar a Vidad para lanzarlo contra las cuerdas, rebotando y cayendo al piso violentamente.

Tigola tenía escondido un cuchillo que no estaba permitido en el combate. Estaba decidido a matar a Vidad. Cuando éste se estaba levantando, Tigola no dudó y lo agarró del cuello. Pero Vidad vio que por detrás le sobresalía el cuchillo, con esfuerzo lo consiguió capturar y se lo clavó en el pecho a Tigola.

Sin embargo, eso no fue suficiente para Vidad Vicod, porque al final le cortó la cabeza a Tigola Nomahu, exibiéndola al público como su mejor trofeo.

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