Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física.

Algunas de las respuestas esperables ante la crisis que estamos transitando por la pandemia declarada pueden ser miedo intenso, ansiedad, angustia, irritabilidad y enojo, como así también el recuerdo de vivencias traumáticas anteriores, la falta de concentración y problemas en el sueño.

Algunas recomendaciones para atravesar esta situación:

1. Tener en cuenta que esta situación es TRANSITORIA.

A pesar de la incertidumbre es importante recordar que todos podremos retomar nuestra vida habitual.

2. No asociar el virus con un grupo social determinado, etnia o nacionalidad específica.

El COVID-19 es una pandemia global que puede afectar a todas las personas. Digámosle NO a la discriminación, digámosle Sí a la información.

3. No tener miedo de reconocer y expresar los sentimientos que genera esta situación.

En momentos como los que estamos viviendo es natural sentirse abrumado, estresado, ansioso o molesto, entre otras reacciones emocionales. Es importante darse el tiempo para detectar y expresar lo que se siente. Cada uno puede encontrar la mejor manera de llevar adelante los días en los que, transitoriamente, deberemos permanecer en casa o espacio de aislamiento.

4. Tomar esta situación como una oportunidad para descubrir sentimientos de solidaridad y empatía con los demás.

Ocuparse de otras personas también puede ayudar, ya sea con personas que están físicamente cerca o con amigos/vecinos/comunidad que están a distancia.

Si hay niños, es importante ayudarles a expresar sus sentimientos, mantener la rutina tanto como sea posible, incitarlos a realizar algunas actividades y animarlos a que sigan jugando.

Si en la familia hay adultos mayores es muy importante mantener el contacto telefónico para brindar apoyo emocional, ayudarlos a comprender la información que reciben en forma clara. Acompañarlos aunque no podamos estar físicamente cerca.

En la medida de las posibilidades, de acuerdo a la situación particular de cada persona, es importante recordar que el humor y la conexión social pueden ser una forma de mitigar el estrés y aliviar la angustia.

5. Cuidarse y cuidar a los demás.

El cuidado personal incluye centrarse en cosas que pueden controlarse (como tener una buena higiene y seguir las indicaciones sanitarias, por ejemplo). Tratemos de crear una rutina diaria que fortalezca el bienestar, el estado de ánimo y la salud mental. Hacer ejercicio y actividad física –aunque sea en espacios reducidos- puede ayudar a relajarse y tendrá un impacto positivo en los pensamientos y sentimientos.

6. No estigmatizar ni con hechos ni con palabras.

Es fundamental no discriminar a las personas afectadas a través de la forma de denominarlas. Se recomienda referirse a ellos con las siguientes expresiones: “Personas en tratamiento”, “personas en recuperación”, “persona en aislamiento temporario”, etc.

7. Mantener el contacto con otros para sobrellevar el aislamiento social.

Tratemos de mantenernos en contacto con amigos y familiares, esto puede aliviar el estrés. Hablar sobre las preocupaciones y sentimientos puede ayudar a encontrar formas de atravesar este momento. Recibir apoyo y atención de otros puede brindar una sensación de alivio. Ayudar a otras personas en un momento que pueda sentirse solo o preocupado puede beneficiar tanto a la persona que recibe apoyo como al que lo da.

Tengamos en cuenta que esta situación es solo temporal y que hay muchas maneras de seguir conectados regularmente con otros.

En caso de necesitarlo se puede llamar a los números telefónicos gratuitos de las distintas jurisdicciones que brindan apoyo y orientación.

8. Evitar la exposición excesiva a las noticias.

Al tratarse de un suceso mundial, se torna difícil manejar el flujo de información que las personas reciben. Esto puede intensificar los sentimientos de preocupación y angustia.

Tratemos de mantenernos informados principalmente para tomar medidas prácticas, cuidarnos y cuidar a los demás. Tratemos de actualizar la información una o dos veces al día en un mismo horario. El flujo repentino y casi constante de noticias puede hacer que cualquiera se sienta preocupado. Es importante manejarse siempre en base a información oficial y chequeada.

9. Pedir apoyo profesional en caso de ser necesario.

Sigamos las recomendaciones de protección y prevención proporcionadas por profesionales de la salud. Si todo esto no ayuda, se puede buscar el apoyo de un profesional de la salud mental o de una organización vinculada a la salud mental.

10. Colaborar con el personal de salud y reconocer la importancia de su tarea.

Los trabajadores de la salud están cumpliendo un rol fundamental en el abordaje de la pandemia y muchas veces se encuentran sometidos a situaciones altamente estresantes. Es importante que también ellos se sientan contenidos por la comunidad.

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